hay artistas que, en épocas setentosas, supieron ser gloriosos, magnánimos, inabarcables, escalofriantes, incomparables, y muchos más adjetivos positivamente calificativos que puedan aparecer en el éter...
...y que, diez años después, obedeciendo al curso infame de los acontecimientos de entonces, cayeron en picada cual bolsa de ladrillos arrojada desde la torre con confitería giratoria del parque de la ciudad. sí, así de decadente.
algunos de estos artistas han logrado hacer carne el mito del ave fénix y han recuperado su honor, aunque, en mi opinión, nunca volverán a su nivel inicial. otros, como elton john o jefferson airplane (luego llamado jefferson starship, y más luego, simplemente starship), directamente no tienen remedio. hay que admitir que los tíos paul y george también cayeron bastante en desgracia en esta época, pero casi casi te diría que son intocables. jah.
el master of the universe a mencionar en este post, es uno de los que brilló, cayó, y volvió triunfante, el año pasado, con un discazo como para hacer la peregrinación de rodillas alrededor de la cancha gritando "gracias por la magia!!". un señor de más de 50 que la viene batiendo a punto nieve desde su pubertad, cuando ya hacía rato que se había quedado ciego, y un poco antes de que berry gordy, el grande-jefe de la motown, decidiera cambiarle su apellido, de un comunardo morris a un obvio pero merecido wonder. aunque mi recuerdo cariñoso de él en los 80s sólo se conserva por dos cuestiones puntuales (haber popularizado la tecnología synth, y haber compuesto overjoyed), no puedo menos que sacarme todos los sombreros que puedan pasar por mi cabecita fresca cada vez que escucho algún tema suyo de los 70s. superstitious, ribbon in the sky, don't you worry 'bout a thing, master blaster, my cherie amour, por dios santo....y la lista podría seguir un rato largo.
gracias por la magia, stevie. acá me atrevo a versionarte con uno de mis temas favoritos ever, de esos que están arribísima en las listas que nos ponemos a hacer sistemáticamente cada vez que terminamos de mirar high fidelity. sé que jamás en la vida voy a poder tocar o cantar como vos (lo que me costó grabar este tema no tiene nombre, y aun así no-estoy-conforme-carahomerde!!...), pero lo hago porque lately (clickée en el título y escuche, amiguete) es, simplemente, una preciosura. y porque no puedo no cantarla o no tocarla. mil perdones, stevie, pero no puedo.
ya lo dice la lógica...
...y que, diez años después, obedeciendo al curso infame de los acontecimientos de entonces, cayeron en picada cual bolsa de ladrillos arrojada desde la torre con confitería giratoria del parque de la ciudad. sí, así de decadente.
algunos de estos artistas han logrado hacer carne el mito del ave fénix y han recuperado su honor, aunque, en mi opinión, nunca volverán a su nivel inicial. otros, como elton john o jefferson airplane (luego llamado jefferson starship, y más luego, simplemente starship), directamente no tienen remedio. hay que admitir que los tíos paul y george también cayeron bastante en desgracia en esta época, pero casi casi te diría que son intocables. jah.
el master of the universe a mencionar en este post, es uno de los que brilló, cayó, y volvió triunfante, el año pasado, con un discazo como para hacer la peregrinación de rodillas alrededor de la cancha gritando "gracias por la magia!!". un señor de más de 50 que la viene batiendo a punto nieve desde su pubertad, cuando ya hacía rato que se había quedado ciego, y un poco antes de que berry gordy, el grande-jefe de la motown, decidiera cambiarle su apellido, de un comunardo morris a un obvio pero merecido wonder. aunque mi recuerdo cariñoso de él en los 80s sólo se conserva por dos cuestiones puntuales (haber popularizado la tecnología synth, y haber compuesto overjoyed), no puedo menos que sacarme todos los sombreros que puedan pasar por mi cabecita fresca cada vez que escucho algún tema suyo de los 70s. superstitious, ribbon in the sky, don't you worry 'bout a thing, master blaster, my cherie amour, por dios santo....y la lista podría seguir un rato largo.
gracias por la magia, stevie. acá me atrevo a versionarte con uno de mis temas favoritos ever, de esos que están arribísima en las listas que nos ponemos a hacer sistemáticamente cada vez que terminamos de mirar high fidelity. sé que jamás en la vida voy a poder tocar o cantar como vos (lo que me costó grabar este tema no tiene nombre, y aun así no-estoy-conforme-carahomerde!!...), pero lo hago porque lately (clickée en el título y escuche, amiguete) es, simplemente, una preciosura. y porque no puedo no cantarla o no tocarla. mil perdones, stevie, pero no puedo.
ya lo dice la lógica...
dios es amor.
el amor es ciego.
stevie wonder es ciego.
ergo, stevie wonder es dios.

:D